miércoles, 23 de junio de 2010

DIARIO DE RODAJE: 19 Y 20 DE JUNIO

Bajo un sol inesperado y traicionero realizamos la primera de las cuatro entrevistas del fin de semana. Montamos todo el tenderete para encontrarnos con Gerardo y "El Gordo", hijos de un vecino de Éscaro que emigró a principios de los años 20. Ellos, veraneantes asiduos del viejo Riaño. Una emotiva y a la vez divertida entrevista, con un encuadre espectacular, que contó con otros espectadores de excepción. Un águila vigiló nuestros movimientos en todo momento. La emigración y el Riaño de abajo,  fueron los temas principales de la entrevista.

 Eran las 15:30 horas cuando terminamos, y tras el acelerado desmontaje nos dispusimos a partir en busca de algo de alimento. Acabamos en Lario, en un pequeño restaurante llamado La Era. ¡Unos solomillos de cerdo al cabrales de escándalo! Muy recomendables. Por cierto que allí nos dimos cuenta de los "efectos secundarios" de la jornada. La cara de Charly, uno de nuestros cámaras, empezó a tornarse roja. Luego fue la de Óscar, el otro cámara. Y tampoco la mía se libró del sol...bueno, digamos que fui el más perjudicado. Cara quemada, brazos achicharrados y lo del cogote, que no tiene nombre. Afortunadamente para todos la siguiente entrevista era en un cálido interior.

A las 19:00 habíamos quedado con Ana Valbuena, responsable del Museo Etnográfico de Riaño. El Museo se encuentra junto a la iglesia de Pedrosa, en Riaño. Un espacio para el recuerdo, o como dice nuestro nombre, de Recuerdos Encontrados. Es emocionante ver cómo gracias al esfuerzo altruista de un grupo de enamorados de Riaño, su pueblo, se ha logrado llenar de pequeños y grandes "tesoros" este museo. Piezas de la vida cotidiana, de las tradiciones, de la historia y prehistoria de la zona. Allí pudimos ver la última adquisición: una lápida vadiniense a Vado Nebira, que por las dificultades para encontrarla, consideran uno de sus mayores tesoros. El pasado 12 de junio se celebró un acto en el que Dña. Esperanza Aguirre Azpeitia donó dicha lápida al Museo. Y como ella, son muchas las personas que han cedido sus reliquias en bien del interés general para su exposición en vitrinas y paredes. Miguel Carracedo ha fotografiado gran parte de las casas de Riaño y de otros pueblos de la montaña que hoy son exhiben en este espacio de Recuerdos. Ahora trabajan en al nueva fragua gracias a la donación de dos fuelles. Con Ana, y sus nervios, hablamos de las costumbres e historia de la comarca. Mi más sincero agradecimiento a Ana por esta entrevista que tanto ha sufrido y, en especial, por la ayuda que nos presta cada día.

 Ya el domingo, nos encontramos con el mayor problema del viaje. Fue en la entrevista que le realizamos a Guillermo Hernández, en el Mesón (increíble el solomillo de buey). El que fuera alcalde hasta 1987, recientemente enyesado, nos recibió para hablarnos del Riaño antiguo y del futuro del actual. No quisimos desplazarnos a una localización exterior y decidimos rodar dentro del establecimiento. El sol, del que aún conservamos dolorosos recuerdos, nos complicó la iluminación. Y aunque el montaje costó más de lo esperado, conseguimos un más que bonito plano. Guillermo, que parece nacido para estar delante de una cámara, nos relató sus vivencias como alcalde y vecino de Riaño.

Por último, a eso de la una de la tarde, fuimos al Hostal Sainz en busca de Miguel Valladares. Vecino de la puerta e investigador de la historia del valle. Nos desplazamos hasta un paraje cercano, espectacular. Con Miguel pudimos hablar de Vadinia, de tradiciones y, aunque costó un poco, de sentimientos. Una sola frase suya bastó para entender el sentir del valle.

Después, recoger, comida, ensalada de tomate en Villafrea, y la pesada vuelta al bosque de hormigón, eso sí, con el recuerdo del sol presente.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero qué bonitas fotos! La verdad que fue un fin de semana bien aprovechado...

Anónimo dijo...

Veo que vais bien encaminados!! Seguid así, mucho ánimo. Yo tengo algún vídeo bastante antiguo que os podría dejar sin problemas.

Anónimo dijo...

Ver estas cosas desde la distancia...y sin posible regreso ,cuesta mucho asimilar .Gracias por esforzaros para que no olvidemos

Anónimo dijo...

El cáncer de la montaña han sido las instituciones y los políticos. La montaña ha sido montaña y se ha conservado cuando de ello se han encargado sus moradores, sólo nos queda luchar por ella a los que la llevamos en el corazón. Que no nos den..., pero que tampoco nos quiten.Salu2 y enhorabuena por vuestro trabajo